Al finalizar este Curso de Verano, el recorrido realizado nos permite situar las transformaciones del ecosistema digital dentro de un contexto histórico más amplio, marcado por una profunda crisis global: tensiones geopolíticas, incertidumbre económica, crisis climática y una creciente desconfianza hacia las instituciones. En este escenario, la tecnología y las plataformas digitales no constituyen simplemente herramientas de comunicación, sino infraestructuras que organizan cada vez más la vida social, cultural y política.

Las reflexiones de Shoshana Zuboff nos permitieron comprender que las grandes plataformas operan bajo un modelo económico basado en la captura masiva de datos y en la predicción de comportamientos. Este modelo, conocido como capitalismo de vigilancia, introduce nuevas formas de poder que actúan sobre la información, las decisiones y las conductas, reconfigurando el espacio público y las condiciones mismas de la democracia.

A su vez, el análisis cultural desarrollado por Geert Lovink en Tristes por diseño nos ayudó a pensar cómo las arquitecturas de las redes sociales producen determinados climas afectivos y modos de interacción. Las plataformas no sólo distribuyen contenidos: configuran ambientes donde la visibilidad, la emoción y la participación quedan orientadas por métricas y algoritmos diseñados para maximizar la atención.

Frente a este escenario, el problema ético adquiere una centralidad inevitable. No se trata únicamente de cómo utilizar estas tecnologías, sino de cómo se diseñan las infraestructuras que organizan nuestra experiencia digital: qué se vuelve visible, qué se oculta, qué comportamientos se incentivan y qué tipo de sociedad se configura a partir de esas decisiones técnicas.

Cerrar este curso implica, entonces, reconocer que comprender el ecosistema digital contemporáneo exige articular tecnología, economía, cultura y ética, especialmente en un momento histórico atravesado por crisis múltiples. Pensar críticamente estos procesos no es sólo un ejercicio académico: es una condición necesaria para imaginar formas más responsables, democráticas y conscientes de habitar el mundo digital.

En este marco, queremos expresar un especial agradecimiento al equipo docente, que ha acompañado con dedicación las distintas instancias del curso, sosteniendo a través de tutorías y espacios de intercambio el desarrollo de los proyectos y las presentaciones de pitch. Ese trabajo cercano, paciente y exigente ha sido fundamental para que cada propuesta pudiera madurar y encontrar su forma.

Del mismo modo, queremos reconocer el compromiso del grupo de estudiantes, que asumió el desafío de cursar y desarrollar sus proyectos en un período intensivo de apenas un mes y medio. La participación activa, el intercambio de ideas y la calidad de las propuestas presentadas dan cuenta del valor de este espacio de trabajo colectivo.

Curso de Verano 2026
● Ver teóricos
● Ver programa
● Ver recursos