
Textos trabajados en este teórico:
● Dowd, T. y otros (2013) Selección de Storytelling Across Worlds: Transmedia for Creatives and Producers. Taylor & Fraser, 2013. Trad. Lasciar, F. para la Cátedra de Comunicación Transmedia, UBA.
● Rose, F. Prefacio y “El giro narrativo”. El mar en el que nadamos. Cómo funcionan las historias en un mundo basado en datos. Trad. Carrizo, V. para la Cátedra de Comunicación Transmedia, UBA.
En esta entrada proponemos analizar el caso de Bandersnatch (Black Mirror, Netflix, 2018) como punto de partida para reflexionar sobre las nuevas formas de narración digital, la participación activa de las audiencias y el papel central que ocupan los datos en la construcción de relatos personalizados.
Estrenado el 28 de diciembre de 2018, Bandersnatch fue el primer contenido interactivo para adultos producido por Netflix. Dirigido por David Slade y escrito por Charlie Brooker, el film adopta el formato de “elige tu propia aventura” dentro del universo de Black Mirror, una serie reconocida por explorar las implicancias sociales, éticas y filosóficas de las tecnologías emergentes.
La historia gira en torno a Stefan Butler, un joven programador en el año 1984 que desarrolla un videojuego inspirado en una novela interactiva también titulada Bandersnatch. Desde sus primeros minutos, el episodio propone un quiebre en la experiencia audiovisual tradicional: invita al espectador a convertirse en protagonista indirecto, tomando decisiones clave que afectan el rumbo de la narrativa.
La estructura de múltiples decisiones genera un alto grado de inmersión y una aparente capacidad de control sobre el desarrollo de la historia.
La producción incluye más de 150 minutos de metraje grabado, aunque una visualización promedio ronda entre los 90 y 120 minutos, dependiendo de los caminos que tome el usuario. Se calcula que existen más de una decena de finales distintos y que las combinaciones posibles entre decisiones superan el billón, lo que da cuenta de la complejidad y ambición técnica de la propuesta.
Derivas narrativas

Desde el inicio, la estructura de decisiones múltiples genera un alto nivel de inmersión, otorgando al usuario la capacidad (aparente) de influir en el desarrollo narrativo. Algunas elecciones son triviales (como elegir el cereal del desayuno), mientras que otras desencadenan giros radicales en la historia. A medida que avanza la trama, el espectador confronta las consecuencias de sus elecciones, lo que genera una reflexión sobre el libre albedrío, tanto del protagonista como del usuario.
La historia se ramifica, pero también conduce al espectador a experimentar repeticiones, caminos cerrados y finales abruptos, reforzando la idea de una falsa sensación de control.
Además del valor narrativo, Bandersnatch fue un experimento técnico y estratégico para Netflix, que desarrolló una infraestructura específica para soportar este tipo de contenido interactivo en múltiples dispositivos (smart TVs, consolas, navegadores, etc.). Este tipo de producción le permitió a la plataforma acceder a una cantidad inédita de datos sobre el comportamiento del usuario: qué caminos exploran más, qué decisiones toman, cuánto tiempo tardan en elegir, cuántas veces repiten una historia, dónde abandonan, etc.

Diversos estudios señalan que las personas tendemos a comprender las historias a partir de un mecanismo de proyección: nos involucramos emocional y cognitivamente al ponernos en el lugar de los personajes o al tomar decisiones que los afectan. Cuanto mayor es ese grado de identificación o participación, más intensa se vuelve la experiencia de inmersión. Y cuanto más inmersos estamos en la narrativa, mayor es la posibilidad de que esa historia influya en nuestras percepciones, actitudes y creencias sobre los temas que aborda.
Confrontación y reflexión
Bandersnatch, en ese sentido, no solo nos invita a recorrer múltiples caminos narrativos, sino que nos empuja a interrogarnos sobre el libre albedrío, el control y la relación entre decisión y destino, generando un vínculo emocional con las elecciones tomadas y sus consecuencias.
Este tipo de estructura narrativa transforma la actitud del espectador: de una expectativa pasiva típica del consumo audiovisual, se pasa a una participación activa, donde cada elección refuerza el sentido de agencia y compromiso con la historia.
Elemento inmersivo destacado: la posibilidad de elegir acciones y caminos refuerza la sensación de control y de coautoría en el desarrollo narrativo.
Confrontación y reflexión
A medida que la narrativa avanza, las decisiones del espectador llevan a Stefan por senderos cada vez más oscuros, muchos de ellos con desenlaces perturbadores o trágicos. Lo que al principio parecía una experiencia de control se transforma en una inquietante toma de conciencia: el libre albedrío es solo una ilusión, tanto para el personaje como para quien interactúa con la historia.
Esta etapa marca una nueva transformación en la actitud del espectador. La inicial confianza en el control de la narrativa da paso a una creciente sensación de manipulación. Las elecciones ya no parecen conducir a una libertad narrativa real, sino a un juego de espejos que revela los límites del sistema interactivo.
Elemento inmersivo destacado: la repetición de caminos y situaciones, incluso tras tomar decisiones diferentes, refuerza la idea de un destino inevitable, sumando una capa de reflexión crítica sobre el rol del usuario y la naturaleza del medio.
Crisis y desenlace
Tras múltiples repeticiones, finales posibles y bifurcaciones narrativas, el usuario comienza a comprender que toda elección está predeterminada por las reglas internas del sistema. La experiencia deja al descubierto los límites del formato interactivo y desencadena una reflexión más profunda sobre el determinismo, tanto dentro de la ficción como en la vida real.
La actitud del espectador vuelve a transformarse: lo que comenzó como una ilusión de control culmina en un cuestionamiento existencial sobre el libre albedrío y la propia naturaleza de la narrativa. ¿Quién elige realmente? ¿Quién manipula a quién?
Elemento inmersivo destacado: la dimensión metanarrativa del relato interpela al espectador directamente, revelando su papel como parte del dispositivo narrativo y desdibujando las fronteras entre ficción, juego y realidad.
Integración y cambio de perspectiva
Al finalizar la experiencia, el usuario no solo abandona una historia, sino que emerge de ella transformado. Más allá del entretenimiento, Bandersnatch deja una huella reflexiva: la narrativa interactiva se convierte en un espejo que interpela la forma en que pensamos nuestras propias decisiones, el control que creemos ejercer y el modo en que nos relacionamos con la tecnología.
El cambio de actitud es profundo: el espectador deja de ser un consumidor pasivo para convertirse en un cuestionador de las narrativas, de los dispositivos que las median y de su propia agencia en contextos digitales. La historia no termina al cerrarse la pantalla: continúa en los foros, en las teorías de los fans, en los juegos y contenidos derivados, generando un ecosistema transmedia que prolonga la experiencia y profundiza su impacto.
Elemento inmersivo destacado: la expansión transmedia del relato refuerza su dimensión filosófica y psicológica, permitiendo que la historia se extienda más allá del medio original y se instale en el pensamiento crítico del espectador.
En el caso de Bandersnatch, la interacción no es solo un recurso narrativo, sino el motor de una transformación cognitiva en el espectador. A través de la participación activa, la repetición de decisiones y la confrontación con los límites del sistema, la historia induce una reflexión profunda sobre la agencia, el libre albedrío y el rol del consumidor en la era digital. Lejos de limitarse a una experiencia lúdica, Bandersnatch funciona como un experimento narrativo y filosófico que desafía las formas tradicionales de contar —y vivir— historias, desplazando al espectador desde la pasividad hacia una conciencia crítica de su relación con la narrativa, la tecnología y el control.
Big Data y streaming
En el contexto actual, la recopilación y el análisis de datos se han vuelto herramientas fundamentales para las empresas que buscan conocer mejor a sus usuarios y optimizar sus servicios. En el caso de Netflix, el uso estratégico de la información generada por sus usuarios es un elemento clave que impulsa su funcionamiento y crecimiento.
1. Recolección de datos
Para comprender las preferencias y hábitos de su audiencia, Netflix obtiene datos a partir de diversas fuentes. Entre las más relevantes se encuentran:
- Información demográfica: datos como edad, género y ubicación geográfica permiten segmentar a los usuarios.
- Comportamiento dentro de la plataforma: se registra el historial de visualización, el tiempo dedicado al consumo de contenidos y las búsquedas realizadas.
- Interacciones con el contenido: incluye las valoraciones que los usuarios otorgan a películas y series, así como los títulos agregados a sus listas personales.

2. Procesamiento de big data
Una vez que los datos han sido recopilados, Netflix los procesa mediante tecnologías avanzadas de big data, lo que le permite transformar grandes volúmenes de información en conocimiento accionable. Este procesamiento incluye diversas estrategias clave:
- Análisis predictivo: a través de algoritmos de aprendizaje automático, la plataforma anticipa qué contenidos podrían interesar a cada usuario en función de su historial de consumo y sus patrones de navegación.
- Segmentación de audiencia: los usuarios son agrupados en perfiles con características y comportamientos similares, lo que permite ofrecer recomendaciones más personalizadas y relevantes para cada grupo.
- Optimización del contenido: los datos obtenidos también influyen en las decisiones de producción. Netflix ajusta aspectos de sus series y películas originales —como temáticas, géneros o duración— según las tendencias y preferencias detectadas en su audiencia.
3. Uso inteligente de los datos
Netflix aprovecha los insights generados a partir del análisis de datos para perfeccionar la experiencia del usuario y fortalecer su fidelización. El uso estratégico de esta información impacta directamente en distintas áreas de la plataforma:
- Sugerencias personalizadas: el sistema de recomendaciones ofrece contenidos ajustados a los gustos de cada usuario, manteniéndolos interesados y activos dentro de la plataforma.
- Desarrollo de contenido original: las decisiones sobre qué series o películas producir se basan en el análisis de tendencias y preferencias previamente detectadas, lo que incrementa las probabilidades de éxito.
- Optimización del sistema: el algoritmo se mejora de manera continua para facilitar una navegación intuitiva y brindar una experiencia cada vez más adaptada a cada pe

El caso de Netflix demuestra cómo el uso estratégico de datos puede convertirse en una ventaja competitiva decisiva. Desde la recolección de información detallada sobre sus usuarios hasta el procesamiento mediante algoritmos de big data y su aplicación inteligente en diversas áreas, cada paso está orientado a comprender mejor a la audiencia y optimizar la experiencia de uso.
Este enfoque no solo permite personalizar las recomendaciones y perfeccionar la navegación, sino que también impacta directamente en las decisiones de producción y programación de contenidos.

Un ejemplo paradigmático de este modelo fue el desarrollo de House of Cards (2013), una de las primeras series originales de Netflix. Antes de aprobar el proyecto, la empresa analizó los datos de consumo de sus usuarios y detectó patrones que indicaban una alta probabilidad de éxito: los espectadores mostraban interés por thrillers políticos, respondían positivamente a películas dirigidas por David Fincher y seguían con atención las actuaciones de Kevin Spacey.
Esta combinación de preferencias permitió a Netflix invertir con confianza en la serie, que se convirtió en un éxito internacional y marcó un punto de inflexión en la forma de producir ficción televisiva.
De este modo, House of Cards no solo inauguró la estrategia de contenido original de la plataforma, sino que también ejemplificó cómo los datos pueden guiar decisiones creativas complejas. En un entorno dinámico y competitivo, el análisis de datos no es simplemente una herramienta técnica, sino un recurso central para diseñar experiencias, anticipar demandas y consolidar el liderazgo en el mercado audiovisual.
Les compartimos el slide que organizó el encuentro presencial
