Esta entrada corresponde al teórico que no fue dictado de forma presencial debido al paro de transporte (martes 6/5).

Textos trabajados en este teórico:
● Herrero-Diz, P., Varona-Aramburum, D. (2018) Uso de chatbots para automatizar la información en los medios españoles. El profesional de la información.

En la última década, el avance de la inteligencia artificial y el procesamiento de datos ha transformado profundamente el ecosistema mediático. Uno de los fenómenos más relevantes en este proceso de cambio es el periodismo automatizado, también conocido como robot-journalism. Este concepto se refiere al uso de algoritmos y sistemas automatizados para generar noticias sin intervención humana directa, a partir de datos estructurados y fuentes oficiales.

Lejos de reemplazar al periodista, estas tecnologías buscan optimizar la producción de contenidos, especialmente en áreas donde la inmediatez, la frecuencia o la estandarización son clave: coberturas de terremotos, resultados deportivos, elecciones o reportes financieros. En 2014, el Los Angeles Times utilizó un bot llamado Quakebot. De qué estamos hablando? simple.

Quakebot es un bot desarrollado por Ken Schwencke, periodista y programador del Los Angeles Times. Fue diseñado específicamente para detectar y reportar terremotos automáticamente en el sur de California. Es decir, informa sobre los terremotos más recientes con la mayor rapidez posible. En si, el programa revisa los avisos de terremotos del Servicio Geológico de Estados Unidos y, si cumplen ciertos criterios, genera automáticamente un borrador del artículo. Escribe una nota periodística básica con los datos esenciales: magnitud, epicentro, profundidad, hora, etc. Esta nota era revisada por un editor humano antes de ser publicada, pero el texto ya esta listo en segundos.

Si aceptamos que la escritura fue la primera tecnología de exteriorización del pensamiento —como sostienen autores como Walter Ong o Jack Goody—, entonces los chatbots pueden entenderse como una nueva etapa en la evolución de las tecnologías cognitivas, que no solo registran y transmiten pensamiento humano, sino que ahora simulan participar en él.

Por qué nos interesa destacar esto? nuevamente, simple.

Quakebot permitió que el Los Angeles Times publicara la noticia antes que cualquier otro medio. Se lo considera el punto de partida del “robot-journalism” o periodismo automatizado. Mostró que los bots podían ser herramientas útiles para cubrir noticias urgentes de forma rápida y precisa.

El The Washington Post no se quedó atras. En el 2016, desarrolló Heliograf. Este bot cubrió elecciones presidenciales de EE.UU., los juegos olímpicos y noticias locales. En su primer año de implementación publicó más de 850 artículos. Pero lo que nos interesa destacar aqui, es que personaliza contenido según ubicación del lector. Como destacábamos, en 2020 este diario, brindó resultados electorales en audio con tecnología de inteligencia artificial en podcasts:  “Con esto en mente, mejoramos nuestra tecnología de narración automatizada, líder en la industria, para crear una forma única de que nuestros oyentes de podcast se mantengan al día. Nos entusiasma ver cómo responden los lectores a esta función mientras seguimos ampliando los límites de la innovación narrativa”.

El periodista Emilio García-Ruíz, señalaba ¨esto no es un remplazo para los seres humanos. Es una herramienta para eliminar las partes tediosas y difíciles que tienen muchos datos”. El robot libera a los periodistas para hacer otras cosas más importantes, y necesita del factor humano.

Cómo funciona? Este proyecto se basa en una plantilla modelo creada por los periodistas con la que la inteligencia artificial rellena los huecos con los últimos datos disponibles.

Luego se convierten en artículos para ser distribuidos por distintos medios. Durante las elecciones generales pasadas consiguió para el diario más de medio millón de visitantes únicos y casi un millón de páginas vistas.

En Suecia, el periodismo deportivo ha integrado la automatización en la cobertura de fútbol, especialmente en la Allsvenskan, la principal liga del país. Empresas como United Robots han desarrollado sistemas que generan automáticamente informes previos y posteriores a los partidos de hasta 26 ligas suecas, utilizando datos estructurados y herramientas de generación de lenguaje natural. Esto permite una cobertura rápida y eficiente, liberando a los periodistas para enfocarse en reportajes más profundos y análisis detallados.

Esta automatización no busca reemplazar a los periodistas, sino complementar su trabajo, permitiéndoles centrarse en historias humanas y análisis que requieren juicio editorial. Además, facilita la cobertura de partidos de ligas menores que tradicionalmente recibían menos atención mediática.

Henning Johannesson , director de producto de la compañía de tecnología sueca agrega que crear más contenido para audiencias diversas puede prevenir redundancias y ayudar a las salas de redacción a aumentar los ingresos de los lectores.

En España, el medio digital El Confidencial desarrolló AnaFut, un bot diseñado para redactar crónicas de partidos de fútbol de manera automatizada. Este sistema utiliza datos estructurados de los encuentros para generar textos coherentes y precisos, permitiendo una cobertura eficiente de numerosos partidos, incluyendo divisiones menores que tradicionalmente recibían menos atención mediática.

Tipología de bots en el periodismo automatizado

Como venimos mencionando, en el marco del periodismo automatizado, los bots se han convertido en herramientas clave para gestionar la producción, distribución e interacción de contenidos informativos. Diversos estudios han propuesto clasificaciones que ayudan a entender sus funciones dentro del ecosistema mediático.

Según Nic Newman (2017), experto del Reuters Institute for the Study of Journalism, se pueden distinguir tres tipos principales de bots aplicados a medios:

  1. Update bots (bots de actualización):
    Su función principal es publicar noticias automáticamente a partir de fuentes de datos estructurados (como feeds RSS o APIs). Son útiles para informar de manera inmediata sobre eventos como resultados deportivos, cotizaciones bursátiles o condiciones meteorológicas.
  2. Suggestion bots (bots de sugerencias):
    Utilizan algoritmos de recomendación para ofrecer artículos personalizados según el historial de navegación o intereses del usuario. Se apoyan en técnicas de inteligencia artificial para mejorar la relevancia del contenido mostrado.
  3. Answer bots (bots de respuesta):
    Son diseñados para interactuar directamente con los usuarios, respondiendo a preguntas específicas. Usan procesamiento de lenguaje natural (PLN) para entender y contestar consultas, ofreciendo una experiencia más conversacional y cercana.

McKelvey y Dubois (2017) proponen otras categorías basadas en la intención (por ejemplo, good bots y bad bots) y en el uso político (como los political bots), ampliando así el espectro de análisis.

Según estos autores:

Good bots (bots buenos)

Son bots que mejoran la calidad del debate público o la transparencia, y colaboran en la fiscalización o acceso a la información. Al respecto podemos citar los siguientes ejemplos:

@congressedits (Twitter): Bot que informaba cada vez que alguien editaba una entrada en Wikipedia desde una IP del Congreso de EE.UU., promoviendo la vigilancia ciudadana.

Transparency bots: Bots que monitorean y alertan sobre acciones gubernamentales, como cambios en sitios web oficiales o documentos públicos.

Bad bots (bots malos)

Se utilizan con fines de manipulación, desinformación o spam. Buscan influir en el comportamiento de los usuarios o distorsionar debates. Los ejemplos que encontramos son:

Bots pro-Trump durante las elecciones de 2016 en EE.UU.: Cuentas automatizadas difundieron desinformación y amplificaron mensajes polarizantes

Bots rusos en el referéndum del Brexit: Investigaciones revelaron que bots promovieron mensajes en favor del “Leave” en Twitter de forma masiva

Political bots

Bots específicamente diseñados para participar en el discurso político, ya sea de manera informativa, persuasiva o manipuladora.

Veamos algunos:

Politibot (España): Bot informativo que distribuía contenidos políticos de forma automatizada a través de Telegram.

Botnets en campañas latinoamericanas: Se han detectado redes de bots utilizadas para atacar opositores, crear trending topics o amplificar discursos oficiales, como en México, Venezuela o Brasil.

Durante la campaña presidencial de Jair Bolsonaro en 2018, se documentó ampliamente el uso de bots y estrategias de propaganda computacional para influir en la opinión pública y amplificar mensajes políticos

🤖 Tipos de bots utilizados

Bots amplificadores: Estos bots se encargaban de difundir masivamente mensajes favorables a Bolsonaro, generando una percepción de amplio apoyo popular. Operaban en plataformas como Twitter y Facebook, replicando contenidos y aumentando su visibilidad mediante retuits y compartidos.

Bots de ataque: Diseñados para desacreditar a opositores y críticos, estos bots difundían desinformación y mensajes ofensivos dirigidos a figuras políticas contrarias a Bolsonaro. Su objetivo era erosionar la reputación de los adversarios y polarizar el debate público.

Bots de desinformación: Encargados de propagar noticias falsas, estos bots difundían contenidos engañosos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Un ejemplo notable fue la difusión de información falsa sobre el «kit gay», una supuesta iniciativa educativa que nunca existió, utilizada para atacar al candidato Fernando Haddad.

Bots de coordinación: Estos bots facilitaban la organización de campañas digitales, coordinando la publicación simultánea de mensajes y hashtags para posicionarlos como tendencias en redes sociales. Esta estrategia buscaba dominar la conversación en línea y establecer la agenda mediática

La campaña de Jair Bolsonaro en 2018 ejemplifica el uso coordinado de bots y estrategias de propaganda computacional para influir en procesos democráticos. Estas prácticas plantean desafíos significativos para la integridad electoral y la calidad del debate público, subrayando la necesidad de regulaciones y mecanismos de supervisión más efectivos.

Y por casa?

La campaña digital de Javier Milei en 2023 se caracterizó por una estrategia agresiva en redes sociales, utilizando bots, trolls y una red de influencers para amplificar su mensaje y atacar a opositores. Estas tácticas plantean desafíos significativos para la integridad del debate público y la salud de la democracia.

Para un análisis más detallado de la estrategia comunicacional de Milei, se puede consultar el estudio de Deborah Traujtmann Gajardo, que examina el uso de la comunicación estratégica en su campaña presidencial

¿Por qué los medios están utilizando bots?

La incorporación de bots en los medios de comunicación responde a múltiples razones que combinan eficiencia operativa, innovación tecnológica y nuevas formas de interacción con las audiencias. En primer lugar, los bots permiten automatizar la distribución de contenidos, facilitando la publicación instantánea de noticias y actualizaciones sin requerir la intervención constante de periodistas humanos. Esta automatización no solo optimiza los tiempos de trabajo, sino que garantiza una cobertura continua, especialmente útil en situaciones de alta demanda informativa.

Además, los bots habilitan una interacción directa y personalizada con los lectores, estableciendo canales conversacionales que adaptan los contenidos a los intereses individuales de cada usuario. Esta dinámica rompe con el modelo de comunicación unidireccional y promueve una relación más cercana entre el medio y su audiencia.

Otra de las ventajas clave es su capacidad para ofrecer cobertura en tiempo real. Los bots pueden informar al instante sobre eventos en desarrollo —como elecciones, partidos deportivos o situaciones de emergencia— generando alertas, resúmenes o respuestas automáticas a preguntas frecuentes.

Finalmente, los medios encuentran en los bots una herramienta eficaz para llegar a audiencias jóvenes, especialmente aquellos de entre 25 y 35 años. Este segmento demográfico se caracteriza por un consumo digital intensivo, el uso predominante del celular y la búsqueda de contenidos específicos, ágiles y adaptados a sus preferencias. Los bots, al integrarse en plataformas como WhatsApp, Telegram o Facebook Messenger, se presentan como una solución idónea para captar su atención y fidelizarlos

A modo de cierre

En un contexto atravesado por la velocidad, la fragmentación informativa y la personalización algorítmica, los bots emergen como herramientas clave para redefinir la relación entre medios, contenidos y audiencias. Lejos de tratarse de una amenaza al oficio periodístico, su implementación adecuada puede representar una oportunidad para potenciar el trabajo humano, liberar recursos creativos y alcanzar a públicos que hoy demandan inmediatez, interacción y relevancia.

Sin embargo, el caso de su uso en campañas políticas como las de Bolsonaro o Milei nos recuerda que el desarrollo tecnológico no es neutral: el mismo sistema que automatiza coberturas deportivas o reportes financieros puede ser también manipulado para distorsionar el debate público, difundir desinformación o erosionar la confianza democrática. Por eso, más que celebrar o temer la automatización, el desafío es entenderla críticamente, regular sus usos indebidos y garantizar que las tecnologías de automatización sirvan a los valores fundamentales del periodismo: verdad, transparencia y responsabilidad.

El futuro no es que los bots cuenten la realidad en lugar nuestro, sino que la cuenten con nosotros. Y eso implica, más que nunca, una mirada humana sobre lo automático.