El análisis de social listening sobre el fallecimiento del Papa Francisco realizado durante este teórico puede consultarse en la entrada «Francisco, un Papa de la Era Digital: memorias, impacto y escucha Social».
Textos trabajados en este teórico:
● Marín Marín, A. (2024) Introducción a la narrativa generativa, entre algoritmos y creatividad. Sitio Anesma
● Lugo Rodriguez, N. (2018) Immersive Journalism Design Within a Transmedia Space (Cap. 5) en Exploring Transmedia Journalism in the Digital Age. Trad. Dominguez Halpern, E. para la Cátedra de Comunicación Transmedia, UBA.
● Arielli, E. (2024) From Tools to Authors en Artificial Aesthetics: Generative AI, Art and Visual Media.
Revolucionar el periodismo en la era de la inmersión
En un entorno saturado de imágenes, datos e información fragmentada, el periodismo inmersivo propone una revolución:
no solo contar noticias, sino sumergir al público en las realidades que relata.
Esta forma innovadora de narración periodística —que integra realidad virtual (VR), audio espacial, videos 360°, inteligencia artificial y narrativas interactivas— trasciende la mera presentación de hechos para invitar a vivir experiencias en primera persona.
En este proceso, el periodismo inmersivo y el diseño transmedia emergen como estrategias fundamentales para construir experiencias significativas en un ecosistema narrativo expandido.
Como sostiene Nohemí Lugo Rodríguez (2018), el periodismo inmersivo no puede pensarse aislado: debe diseñarse integrado a un espacio transmedia, donde la pieza VR funcione como nave nodriza o extensión, articulándose con múltiples medios y plataformas.
Como mencionamos anteriormente en otra entrada ( Francisco, un Papa de la Era Digital: memorias, impacto y escucha social) Marie-Laure Ryan (2001), señala que una experiencia inmersiva logra su potencia a través de tres tipos de implicación:
- Inmersión espacial: El usuario «habita» un entorno narrativo (por ejemplo, una celda, un campo de refugiados, una ciudad destruida).
- Inmersión temporal: La progresión de la historia genera suspenso, ritmo narrativo y expectativa.
- Inmersión emocional: El usuario se conecta afectivamente con los personajes y las situaciones vividas.
Estas dimensiones no solo hacen más vívido el relato: transforman al espectador en participante, activando su empatía y su reflexión crítica.
Siguiendo el enfoque de Carlos Scolari (2013) y Renira Gambarato (2013), una narrativa transmedia eficaz no replica contenidos en diferentes plataformas, sino que:
- Asigna a cada medio lo que mejor puede hacer.
- Ofrece nuevos fragmentos de la historia en cada formato.
- Permite que el usuario navegue la historia de manera personalizada.
Así, una experiencia VR puede ser:
- Una nave nodriza: pieza central del ecosistema (como 6×9 en The Guardian).
- Una extensión autónoma: que enriquece el universo narrativo, pero puede disfrutarse independientemente.
La clave está en construir mundos narrativos coherentes, abiertos y profundos, donde los usuarios se involucren en distintos niveles.
Algunos ejemplos paradigmáticos de periodismo inmersivo dentro de espacios transmedia incluyen:
- The Displaced (The New York Times, 2015): pieza VR combinada con fotoreportajes, artículos de análisis y galerías multimedia sobre la crisis de refugiados.
- We Wait (BBC VR Hub, 2016): una experiencia de realidad virtual que narra la travesía de refugiados sirios, integrada a artículos de investigación, podcasts sobre migraciones y reportajes de contexto en BBC News.

We Wait no solo llevó la narrativa de la migración al terreno de la realidad virtual, sino que además anticipó una tendencia actual: la necesidad de crear experiencias personalizadas y adaptativas, capaces de acompañar al usuario en su propio proceso de inmersión emocional y comprensión crítica.
Mientras que We Wait ofrecía un relato lineal en VR basado en testimonios reales, hoy las tecnologías de IA generativa permiten imaginar escenarios narrativos dinámicos, donde cada usuario podría explorar distintas rutas, perspectivas o desenlaces en una misma historia.
Del transmedia tradicional al transmedia adaptativo
Durante las últimas dos décadas, los estudios sobre narrativas transmedia —con figuras centrales como Carlos A. Scolari, Henry Jenkins y Renira Gambarato— establecieron un modelo que transformó la forma de entender la expansión de los relatos en el ecosistema digital.
En este modelo clásico de transmedia:
- Cada plataforma extiende el universo narrativo aportando lo que mejor sabe hacer: el video aporta lo visual, el texto aporta el detalle analítico, el videojuego aporta la interacción, y así sucesivamente.
- La experiencia narrativa es colectiva: todos los usuarios acceden a fragmentos del relato, complementándolos desde distintas plataformas.
- Sin embargo, cada pieza narrativa mantiene un cierto grado de fragmentariedad, y aunque enriquecen el universo global, las trayectorias de los usuarios son relativamente similares.
Hoy, la irrupción de la inteligencia artificial y los algoritmos de personalización plantea una evolución decisiva: del transmedia tradicional al transmedia adaptativo.
En este modelo emergente:
- Cada usuario recorre rutas distintas dentro del mismo ecosistema narrativo, moldeadas por sus elecciones, su comportamiento, sus emociones detectadas o sus datos de navegación.
- La experiencia ya no es única ni fragmentada: es dinámica, mutable y personalizada.
- Se diseñan mundos narrativos adaptativos, donde el contenido mismo —no solo el formato o la plataforma— varía en función de la interacción con el usuario.
De esta manera, el periodismo inmersivo que integra tecnologías de VR, IA generativa y análisis de datos no solo expande la experiencia transmedia, sino que la reconfigura hacia la adaptabilidad.
El futuro de la narrativa periodística será, entonces, transmedia + adaptativo: una convergencia en la que la inmersión espacial, temporal y emocional se entrelaza con la personalización algorítmica, abriendo caminos para experiencias profundamente individuales, sin perder la potencia colectiva del relato compartido.
Este nuevo horizonte redefine no solo el acto de narrar, sino también el rol del usuario como co-creador, el desafío ético en el uso de los datos, y la necesidad de diseñar relatos que fomenten empatía crítica y comprensión profunda en una época de automatización narrativa.
IA generativa y personalización narrativa
La inteligencia artificial generativa está impactando de manera decisiva en la evolución de las narrativas inmersivas.
Como señalan Marín Marín (2024) y Arielli (2024), los algoritmos no solo permiten automatizar contenidos, sino también personalizar profundamente la experiencia del usuario.
En el cruce entre IA, VR y narrativas transmedia, se abren posibilidades inéditas:
- Escenarios adaptativos: donde el flujo de la historia se modifica en función de las decisiones del usuario, su perfil o su comportamiento de interacción.
- Narrativas no lineales personalizadas: donde cada usuario experimenta una versión única de los acontecimientos, favoreciendo un mayor involucramiento emocional y cognitivo.
Si proyectos como We Wait lograron provocar empatía situando al espectador en la piel del migrante, la IA generativa hoy permite multiplicar los caminos narrativos posibles, adaptando la experiencia a la sensibilidad, el ritmo y la necesidad de cada usuario.
Este cruce redefine el periodismo inmersivo: ya no como una única historia vivida, sino como un abanico de experiencias posibles, cada una construida dinámicamente en diálogo con quien la atraviesa.

Un ejemplo paradigmático de este enfoque es In Event of Moon Disaster (MIT Center for Advanced Virtuality, 2020).
En este proyecto, mediante técnicas de IA generativa deepfake, se recreó un discurso alternativo que el presidente Nixon habría pronunciado en caso de fracasar la misión Apolo 11.
La experiencia no solo permite ver esta reconstrucción ficticia, sino que ofrece un recorrido personalizado por documentos históricos, archivos, testimonios y análisis interactivos, de modo que cada usuario configura su propia inmersión narrativa.
Así, la inteligencia artificial no solo genera contenido audiovisual inédito, sino que habilita múltiples caminos de exploración, ampliando el potencial del periodismo inmersivo hacia relatos más críticos, dinámicos y éticamente complejos.

Un proyecto que lleva aún más lejos las posibilidades de personalización narrativa es Synthetic Stories (MIT Media Lab, 2022).
En esta propuesta experimental, los usuarios comparten fragmentos mínimos de información personal —como recuerdos, emociones o lugares significativos— y una IA generativa construye relatos únicos en entornos de realidad virtual adaptados a esos datos.
La narrativa no solo se personaliza en el flujo de acontecimientos: se co-crea dinámicamente con el usuario, en tiempo real, modulando incluso la progresión emocional de la historia.
*Synthetic Stories* señala un horizonte donde el periodismo inmersivo podría evolucionar hacia experiencias profundamente adaptativas, en las que cada espectador vive una versión única de los hechos, potenciando la empatía, el sentido crítico y la participación activa en las narrativas del mundo real.
Compartimos los slides que dieron origen a esta entrada:
