
Siempre nos sorprenden los mentores, aquellas personas que llamamos nuestros maestros. Aquellas personas que nos inspiran al tiempo que nos recuerdan la importancia de su compromiso no sólo con el conocimiento sino con el aprendizaje. Nos hablan del profundo y generoso compromiso con el Otro al tiempo con uno mismo.
Semanas atrás, comenzamos los espacios Teóricos con el Mg. Alejandro Piscitelli. A través de una narrativa brillante nos propuso explorar un libro ¨La semilla inmortal¨ de Jordi Balló y Xavier Perez. En este libro se desarrollan las influencias de los mitos clásicos en el cine contemporáneo. Estos autores analizan cómo las grandes narrativas y arquetipos de la cultura clásica siguen presentes en las películas modernas, configurando relatos universales que conectan con la experiencia humana más profunda.
Los mitos, según Balló y Pérez, son estructuras narrativas que se repiten en diferentes formas a lo largo del tiempo. A través de revistar diversas obras cinematográficas, identifican la «semilla inmortal» de los mitos en géneros como el western, el cine de ciencia ficción, el cine negro, etc.
A lo largo del libro que deglutimos en un fin de semana, observamos cómo se pueden establecer paralelismos entre películas clásicas y modernas, destacando cómo los conflictos universales de la humanidad, como la lucha por la identidad, el poder, el destino o la justicia, se plasman en la pantalla. Las películas no sólo son entretenimiento, sino también una forma de continuar una tradición narrativa que se remonta a los orígenes de la civilización.

La pauta que conecta
Pero volvamos a Alejandro. En su primer planteo realiza una gran propuesta. Revisar y ¨conectar¨ Prometeo con Pigmaleón. Ambos mitos, aunque distintos, comparten un tema común: la creación y transformación de lo inanimado en algo vivo y la relación del creador con su creación.
Prometeo es un titán de la mitología griega conocido por haber creado a los seres humanos a partir de barro y agua. En su mito, Prometeo desafía a los dioses, especialmente a Zeus, al robar el fuego divino y entregarlo a la humanidad, otorgándoles conocimiento, tecnología y progreso. Como castigo, Zeus lo condena a sufrir eternamente: cada día un águila devora su hígado, el cual se regenera durante la noche (pueden ver una recreación contemporánea de este aspecto en el primer capítulo de la Serie KAOS en su plataforma amiga escrita por la actriz y escritora Charlie Covell ).
Pero por qué en ese primer Teórico se presenta este tema. Lo que este mito simboliza es la rebelión contra el poder establecido y la búsqueda del conocimiento, así como los sacrificios inherentes a dicha búsqueda. Asimismo, encarna la figura del creador que se preocupa por su creación, pero que debe pagar un precio por dotarla de poder.
Nuestro mentor nos estaba abriendo una compuerta diferente para analizar el rol de la IA, un nuevo transformer (este tema no lo amplificaremos aquí, pero estará siempre presente en nuestras publicaciones en este espacio)
Mencionamos a Pigmaleón en esta entrada. Veamos. Éste se desempeña como un escultor de la mitología griega, creando una estatua de una mujer ideal, a la que llama Galatea. Ella es tan perfecta que Pigmalión se enamora de ella. A tal punto es su devoción que ruega a Afrodita, la diosa del amor, que le dé vida a la escultura. La diosa, conmovida por su pasión, concede su deseo, y Galatea cobra vida. Pigmalión y Galatea finalmente se casan.
El mito de Pigmalión trata sobre el poder transformador del amor y el arte, además de reflexionar sobre la relación entre el creador y su creación. En este mito, la creación no solo cobra vida, sino que también se convierte en un objeto de deseo, revelando el potencial del artista de moldear no solo la forma, sino también la realidad misma (apuntemos para el futuro esta dimensión: el deseo)

En la pauta que conectaba Alejandro se podía comprender que ambos mitos hablaban de la creación de vida a partir de lo inanimado: Prometeo da forma a la humanidad y le otorga el fuego, un símbolo de civilización y conocimiento, mientras que Pigmalión transforma su obra de arte en una entidad viva a través del amor. Sin embargo, Prometeo se enfrenta a un castigo divino por desafiar a los dioses, mientras que Pigmalión es recompensado por su fervor. Ambos mitos exploran la capacidad de los seres humanos de crear, transformar y superar límites, ya sea a través de la ciencia, la tecnología o el arte.
Lo interesante de esta presentación es el formato que se iba construyendo. A lo largo de la clase, se iba anidando una forma: se narraba una idea. Y es aquí donde deseamos detenernos. El storytelling (narración de historias) es la capacidad de conectar emocionalmente con el público, transmitiendo ideas de manera clara y memorable. A través de personajes, conflictos y situaciones, permite que nuestra audiencia se identifique con las experiencias narradas al tiempo que las ideas abstractas o complejas son más accesibles y fáciles de entender. A través de una narrativa, conceptos difíciles pueden ser desglosados en ejemplos concretos y situaciones cotidianas.
A lo largo de nuestra experiencia en el contexto educativo, sabemos que las historias/relatos son más fáciles de recordar que los datos o hechos aislados. Nuestra audiencia puede retener información mejor cuando está integrada en una narración coherente con un principio, un desarrollo – una tensión – y un final.
Hemos ido aprendiendo a través de la historia que el storytelling puede ser una herramienta persuasiva poderosa. A través de la narrativa, es posible cambiar la percepción y la actitud del público hacia un tema, ya que las historias tienen el poder de presentar diferentes perspectivas de manera sutil y atractiva.
Por otra parte, algunas historias forman la base de las identidades culturales y sociales. A través de ellas, las comunidades construyen su historia, valores y tradiciones, transmitiéndolos de generación en generación. En el mundo digital, el storytelling fomenta el engagement o compromiso de la audiencia. Una buena historia puede capturar (como ya señalamos) la atención de las personas y mantenerlas interesadas, generando interacciones más profundas y prolongadas.
Nuestro Programa pone en primera persona un escritor: Joyce. Ulises, como ya comentamos, nos propone el viaje del (anti)héroe. En este sentido, el concepto que acabamos de enunciar es desarrollado por el mitólogo y escritor Joseph Campbell quien escribe ¨El héroe de las mil caras¨. En el mismo, se analizan diversas culturas y épocas, puntualizando que muchas compartían una estructura narrativa común a la cual denomimó ¨monomito¨ o viaje del héroe.
De esta forma, en el presente Teórico nos dedicamos a trabajar sobre las diferentes variaciones y orden de etapas de este viaje:1) La llamada a la aventura 2) El rechazo de la llamada 3) La ayuda sobrenatural 4) El Cruce del umbral 5) Pruebas, aliados y enemigos 6) la Aproximación a la cueva Profunda 7) La ordalía 8) La recompensa 9) El camino de regreso 10) La resurrección 11) El regreso del Elixir
Claro que para enriquecer cada uno de estas etapas o variaciones, fuimos presentando el concepto de remediación de David Jay Bolter y Richard Grusin, señalando cómo los nuevos medios transforman, reemplazan y reinterpretan los medios antiguos, enfocándose en los conceptos de inmediatez e hipermediación.
Les dejamos aquí la presentación que guio la conversación:
